Cruzar el paso del Portalet y adentrarte en el Valle de Tena es el inicio de una de las mejores aventuras pirenaicas que puedes experimentar. Si buscas coronar una de las cumbres más espectaculares y con mejores vistas de la zona, la ruta al Pico Anayet debe estar en tu lista de pendientes. Para organizar esta excursión sin contratiempos, el primer paso consiste en saber exactamente dónde estacionar. Debes dirigirte al aparcamiento de Corral de Mulas, perteneciente a la estación de Formigal. Un truco fundamental que no todo el mundo conoce es que, dependiendo de la temporada, la valla de acceso puede estar cerrada, lo que te obligará a caminar un par de kilómetros extra por asfalto hasta el inicio real del sendero.


Una vez que dejas atrás el asfalto, el itinerario se interna de lleno en la montaña siguiendo el impresionante Barranco de Culivillas. El sendero está muy bien señalizado con las marcas rojas y blancas de la GR-11, por lo que avanzar es bastante intuitivo. A medida que subes flanqueando el riachuelo, la pendiente se vuelve más pronunciada y el terreno se vuelve más alpino. Tras el último esfuerzo en la subida, el paisaje se abre de golpe para regalarte una de las mayores sorpresas de la cordillera: los Ibones de Anayet. Llegar a esta inmensa pradera salpicada de lagos glaciares, con la silueta imponente del Midi d’Ossau justo enfrente, es una auténtica gozada que compensa cualquier esfuerzo. Si el vértigo te impone respeto, este llano idílico es el rincón perfecto para dar por concluida la excursión.
Para los montañeros más intrépidos que deciden continuar hacia la cumbre de este antiguo volcán, la aventura se intensifica. Desde los ibones, debes enfilar la empinada canal de tierra rojiza que conduce hacia el cuello del pico. Aquí es donde se encuentra el famoso paso de la cadena, un tramo de roca bastante expuesto y estrecho que cuenta con una cadena de hierro anclada a la pared para que puedas asegurarte con las manos. Superado este punto de pura adrenalina, solo queda afrontar la chimenea final, una trepada sencilla pero empinada que te dejará directamente en la cumbre. Las vistas panorámicas desde la cima son brutales. Como último consejo experto, es imprescindible que metas en la mochila un cortavientos fuerte, incluso si subes en pleno verano, ya que el viento en la cresta suele soplar con mucha intensidad.


Planes cerca:
Aritz, natural de Irún y experto local en el País Vasco
Dirección Calle Pico de Anayet, El Ejido, España
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