Los Ibones de Asnos y Sabocos representan una de las excursiones de alta montaña más agradecidas y populares de todo el Valle de Tena (Huesca). Gracias a la apertura estival de los remontes de la estación de esquí, es posible plantarse a casi 2.000 metros de altitud sin apenas esfuerzo, lo que convierte a este paraje en el destino ideal tanto para montañeros experimentados como para familias que buscan tocar el cielo pirenaico en verano.
Te explico paso a paso cómo descubrir estos dos espectaculares lagos de montaña.




La aventura comienza de forma espectacular en el propio pueblo de Panticosa. En lugar de afrontar una durísima caminata de varias horas cuesta arriba, te subirás a la Telecabina de Panticosa. El trayecto dura unos 15 minutos y es un auténtico mirador flotante que salva un desnivel de casi 800 metros.
Mientras asciendes de forma cómoda y acristalada, verás cómo el pueblo se va haciendo diminuto y cómo aparecen en el horizonte las imponentes paredes calcáreas de la Peña Telera y la Sierra de Partacua. El remonte te dejará en la cota de Petrosos, a 1.900 metros de altitud, el punto de partida oficial de la caminata.
Desde la llegada de la telecabina, la ruta está perfectamente indicada. Comenzamos a ascender por una pista de tierra ancha que sube de forma constante pero tendida entre verdes praderas alpinas donde, durante los meses de verano, es muy habitual encontrarse con rebaños de vacas y caballos pastando en total libertad.
Tras unos 30 minutos de caminata, la pista corona y te descubre el Ibón de Asnos (2.060 m). Este primer lago es el más pequeño de los dos, pero su ubicación es un auténtico espectáculo. Está custodiado por el pico del mismo nombre y sus aguas limpias reflejan las nubes y las cumbres circundantes. Es el rincón perfecto para sentarse en la orilla a respirar el aire puro de los Pirineos.
Para continuar hacia el segundo ibón, el sendero bordea el de Asnos y rodea la falda de la montaña. Tras un breve tramo de suave descenso, el paisaje se abre de golpe para mostrar la joya de la corona del valle, el Ibón de Sabocos (1.905 m).
Sabocos es notablemente más grande, profundo y salvaje que Asnos. Se encuentra encajonado en el fondo de un impresionante circo glaciar, rodeado por paredes verticales de roca imponentes como el Pico Mandilar o la Peña Sabocos. El color verde azulado de sus aguas profundas y la escala colosal de las montañas que lo rodean transmiten una sensación de naturaleza virgen sobrecogedora. Tras rodear su orilla, la ruta regresa de forma circular hacia la estación de la telecabina para emprender el descenso al pueblo.
¿Buscas el plan definitivo para un fin de semana redondo en el Valle de Tena? Combina esta excursión con la adrenalina de nuestro plan sobre las Pasarelas de Panticosa, la combinación perfecta de aventura y alta montaña.
Aritz, natural de Irún y experto local en el País Vasco
Dirección Ibón de los Asnos, España
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