Cruzar la frontera francesa y conducir con el mar Mediterráneo en el horizonte es el inicio de las vacaciones perfectas para miles de viajeros. Sin embargo, planificar el viaje en coche genera siempre la misma duda: ¿Cuánto nos va a costar llegar a nuestro destino?
El mapa de las autopistas en España ha cambiado radicalmente en los últimos años y, de cara a este año, la situación sigue siendo una excelente noticia para el bolsillo de los turistas, aunque conviene conocer un par de excepciones si decides desviarte por el interior.
Si tu objetivo es llegar a localidades costeras como Roses, Cadaqués, L’Estartit o Platja d’Aro, el trayecto es mucho más amable con tu presupuesto de lo que solía ser hace una década.
Vamos a ver cómo está el mapa actual de carreteras desde que dejas atrás los Pirineos.

Durante décadas, el viaje desde la frontera de La Jonquera hasta la Costa Brava y Barcelona implicaba rascarse el bolsillo en cada peaje de la autopista AP-7. Eso pasó a la historia. La principal arteria que conecta Francia con el litoral catalán está completamente liberalizada.
Ahora puedes conducir desde la frontera hasta prácticamente cualquier salida de la Costa Brava sin pagar un solo céntimo de peaje.
Esto convierte a la AP-7 en la opción más inteligente, rápida y segura para la mayoría de los conductores. La alternativa tradicional era la carretera nacional N-II, que cruza Figueres. Aunque la N-II sigue siendo gratuita, hoy en día ya no merece la pena el tráfico pesado, las rotondas y las travesías urbanas, teniendo una autopista de tres carriles a coste cero justo al lado.

El escenario cambia si en lugar de entrar por la costa prefieres cruzar los Pirineos por el interior, por ejemplo, entrando por Puigcerdà desde la Alta Cerdanya francesa, o si decides hacer una excursión de montaña durante tus vacaciones de playa.
Si bajas hacia el sur desde el Pirineos de Girona utilizando el eje de la carretera C-16, te vas a encontrar con el Túnel del Cadí. Este impresionante túnel de montaña sigue siendo de peaje obligatorio actualmente y, además, no es precisamente barato. Es una ruta preciosa y muy directa si vas hacia la Cataluña central, pero si tu destino final es la playa, estira el mapa y entra por el este (La Jonquera) para ahorrarte este pago.
Por otro lado, si una vez establecidos en la Costa Brava decidís hacer una escapada hacia el sur, pasado Blanes, tened en cuenta que la autopista C-32 (conocida como la autopista del Maresme) conserva algunos tramos de pago en sus túneles, aunque existen alternativas gratuitas por la costa si no tenéis prisa.
Dado que ya no vas a parar en las cabinas de peaje para buscar monedas o la tarjeta de crédito, tu única preocupación al volante debe ser la seguridad y la normativa local. En este sentido, la velocidad en la AP-7 está rígidamente controlada por radares de tramo y helicópteros, especialmente en las zonas donde antes se ubicaban los peajes, que ahora tienen límites reducidos por seguridad.
Otro detalle vital si viajas desde Francia es la gestión de las etiquetas ambientales. Si planeas acercarte con el coche a ciudades medianas cercanas a la costa como Girona o Figueres, o bajar hasta Barcelona, recuerda que sus Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) ya están plenamente activas. Aunque tu coche lleve la pegatina Crit’Air francesa, esta no es directamente válida para las cámaras españolas; necesitas comprobar si tu vehículo cumple los requisitos o solicitar una autorización temporal en la plataforma oficial de la Generalitat si vas a entrar al centro urbano.
Jara, natural de Panticosa y nuestra experta local en los Pirineos
Dirección Costa Brava, España
Historias de otros viajeros
Regístrate para ver todos los planes