Apenas quince minutos después de cruzar el paso fronterizo de Biriatou por la autopista AP-8 y tomar la autovía A-15 en dirección a Pamplona, el paisaje urbano de la costa guipuzcoana se disuelve para dar paso a un valle estrecho, profundo y sobrecogedoramente verde. El Valle de Leitzaran, esculpido durante milenios por el río del mismo nombre entre Andoain (Gipuzkoa) y Leitza (Navarra), es uno de los secretos de naturaleza mejor guardados del País Vasco.
Declarado Biotopo Protegido, este espacio natural es un auténtico pulmón forestal donde no existen carreteras asfaltadas que atraviesen su corazón. En otoño, cuando las hayas, robles y alisos teñidos de tonos dorados y rojizos se reflejan en las aguas cristalinas del río Leitzaran, el valle se convierte en el refugio perfecto para quienes buscan desconectar del ruido en un entorno salvaje y lleno de historia.

El gran eje vertebrador para explorar el valle es la Vía Verde del Leitzaran, construida sobre la antigua vía del ferrocarril Plazaola, el mítico tren de vapor que a principios del siglo XX unía San Sebastián con Pamplona transportando mineral de hierro y pasajeros.
Hoy, este trazado ferroviario se ha convertido en una ruta de senderismo y cicloturismo de baja dificultad, completamente llana y accesible. Recorrerla a pie o en bicicleta es una delicia: el camino discurre encajonado junto al cauce del río, cruzando decenas de antiguos túneles iluminados y puentes de piedra históricos, como el emblemático puente de Unanu o el de Sorgin Etxeta (la casa de la bruja).

A pesar de su apariencia de naturaleza virgen, el valle conserva las huellas de un pasado industrial milenario en perfecta convivencia con la flora y fauna autóctona:
El mejor lugar para iniciar la excursión es el Centro de Interpretación Ambiental de Leitzaran, situado en la zona de Otita (Andoain). Dispone de amplio aparcamiento, punto de información, alquiler de bicicletas (incluidas e-bikes) y un pequeño bar para tomar un café antes de salir.

Tras una jornada respirando el aire puro del hayedo, la recompensa gastronómica espera en los municipios que custodian el valle.
Si termináis la ruta por el sector norte (Andoain / Urnieta / Astigarraga), estáis en el corazón histórico de la cultura del Txotx. Es el momento perfecto para visitar una tradicional sidrería (sagardotegi) y disfrutar del menú clásico de otoño: tortilla de bacalao, taco de bacalao frito con pimientos, un generoso chuletón de vaca a la parrilla de carbón y, de postre, queso Idiazabal local con dulce de membrillo y nueces, todo acompañado de sidra natural escanciada directamente de las kupelas (barricas).
Si decidís explorar la cabecera del valle hacia el sur (Leitza / Navarra), las posadas tradicionales ofrecen guisos reconfortantes de caza, pochas con codorniz y cuajadas caseras quemadas con piedra (mamia), el broche de oro ideal antes de emprender el cómodo viaje de regreso a la frontera.



Aritz, natural de Irún y experto local en el País Vasco
Dirección Valle de Leitzaran, Gipuzkoa, España
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