
Cuando pensamos en buscar setas en el sur de los Pirineos, la mente suele irse directamente a los pinares de alta montaña de la Cerdanya o el Ripollès. Sin embargo, cruzando la frontera por La Jonquera y bordeando la Costa Brava se oculta uno de los secretos micológicos más fascinantes del otoño: las setas mediterráneas de sotobosque de encinar y alcornoque.
El Massís de Les Gavarres y las sierras litorales del Alt y Baix Empordà ofrecen un microclima único. Aquí, el aire húmedo del mar Mediterráneo se frena contra las colinas cubiertas de alcornoques (suros), encinas y madroños, creando el hábitat idóneo para algunas de las especies micológicas más gastronómicas, aromáticas y cotizadas de Europa.

A diferencia de la alta montaña, donde predomina el pino negro, los bosques costeros y precosteros albergan una biodiversidad micológica completamente distinta:

El Macizo de Les Gavarres comprende miles de hectáreas de espacio protegido con accesos muy cómodos desde la carretera N-II o la C-31:
Advertencia de seguridad micológica: el cotizado Ou de reig pertenece a la misma familia que la Amanita phalloides (mortal) y la Amanita muscaria (muy tóxica). Antes de abrirse, el Ou de reig parece un huevo blanco cerrado que puede confundirse con especies letales. Jamás recolectes ni consumas una seta si no la identificas al 100%. Ante cualquier duda, déjala en el monte o consulta con un experto local.

La gran ventaja de buscar setas cerca de la Costa Brava es la cocina que surge de este paisaje. El Empordà es la cuna del concepto gastronómico Mar i Muntanya, donde los productos del interior se fusionan con la pesca del día.
Tras una mañana en el bosque, buscad un buen restaurante de pueblo en Monells, Madremanya o Palamós. No dejéis de probar:
Recoger setas en el País Vasco.
Albert, natural de Cap de Begur y nuestro experto local en la Costa Brava
Dirección Les Gavarres, Girona, España
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