Todo el Pirineo está lleno de rincones espectaculares, pero el Cañón de Añisclo, dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, destaca como uno de los desfiladeros más impresionantes que puedes visitar. Se trata de una profunda brecha natural, un corte en la montaña formado durante miles de años por la fuerza del agua, que ha creado un paisaje vertical dominado por paredes rocosas y aristas afiladas.
Si quieres disfrutarlo sin complicaciones, aquí tienes cómo organizar la visita.




El acceso más habitual se realiza desde Escalona, siguiendo una carretera estrecha y muy escénica que ya forma parte de la experiencia. Conviene conducir despacio y disfrutar del entorno, porque el recorrido atraviesa bosques y tramos donde el paisaje se abre de forma espectacular entre las paredes del cañón.
Antes incluso de comenzar la caminata, el trayecto por carretera ya ofrece vistas memorables.
Una vez llegues al aparcamiento habilitado, dirígete hacia el puente sobre el río Bellos. Este punto marca el inicio del sendero principal y permite adaptar la visita según el tiempo o las ganas de caminar.
No es necesario realizar largas travesías para descubrir lo mejor del cañón. El primer tramo ya concentra algunos de los paisajes más impresionantes.
El camino avanza junto al río como si fuera un pasillo natural entre paredes de roca y vegetación frondosa. Aquí aparecen algunos de los rincones más sorprendentes:
Si te apetece continuar, caminar dos o tres kilómetros hacia el interior permite adentrarse aún más en la atmósfera salvaje del desfiladero.




Para entender realmente la magnitud de esta brecha natural, merece la pena subir al mirador situado en la montaña que se eleva frente al cañón. Desde allí se aprecia la profundidad del desfiladero, rodeado de paredes verticales y con el macizo del Monte Perdido emergiendo al fondo.






El otoño ofrece una experiencia especialmente intensa, con bosques llenos de colores cálidos que contrastan con el azul turquesa del río. Aun así, cualquier época del año es buena para visitar el cañón.
Lleva calzado cómodo, tómate el tiempo para caminar sin prisa y recuerda que no hace falta recorrer largas distancias para disfrutar del lugar. El Cañón de Añisclo se vive paso a paso, dejando que el paisaje se revele lentamente.
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Encuentra más información aquí: Cañón de Añisclo.
Jara, natural de Panticosa y nuestra experta local en los Pirineos
Dirección Mirador Cañón de Añisclo, Vio, España
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