El Camí de Ronda es uno de los grandes tesoros de la Costa Brava, pero el tramo que une Palamós con Calella de Palafrugell juega en otra liga. Se trata de uno de los sectores mejor preservados y más salvajes de todo el litoral catalán, integrado dentro del Espacio de Interés Natural de Castell-Cap Roig. Aquí, el sendero abandona los paseos marítimos urbanos para adentrarse en bosques de pinos que mueren en el mar, acantilados escarpados y calas recónditas de una belleza sobrecogedora.
Si quieres disfrutar esta caminata de forma óptima, aquí tienes la hoja de ruta real, paso a paso, con los puntos clave y secretos técnicos que debes conocer.

El sendero oficial arranca de forma inmejorable en la periferia de Palamós. Tras dejar atrás la playa de La Fosca y bordear las ruinas del Castillo de Sant Esteve, te toparás con S’Alguer. Este pequeño núcleo de antiguas barracas de pescadores, con sus portones de colores y sus barcas varadas en la grava, está declarado Bien Cultural de Interés Nacional y es una de las postales más fotogénicas de la región.
Caminando unos diez minutos más entre los pinos, llegarás a la Platja de Castell. Es famosa por ser una de las poquísimas playas de arena fina de la Costa Brava que se salvó por completo de la especulación urbanística gracias a la presión vecinal en los años 90. En su extremo norte, puedes contemplar los restos de un auténtico poblado ibérico del siglo VI a.C.




A partir de Platja de Castell, el camino se vuelve puramente forestal y salvaje. Tras salvar varios repechos pronunciados y dejar atrás calas encajonadas como Cala Canyers o Cala dels Corbs, el paisaje se abre para mostrar Cala Estreta.
Su nombre no es casualidad, es un arenal muy estrecho, dividido en dos por un saliente rocoso conocido como la Roja. El entorno es virgen, las aguas son radicalmente transparentes y el ambiente es de tradición nudista.
En la misma arena se conserva la Barraca de Cala Estreta, una construcción comunitaria de pescadores que data del siglo XVI y que aún hoy mantiene su estructura original de piedra.
Continuando hacia el norte por el sendero balizado (siguiendo las marcas blancas y rojas del GR-92), pasarás por Cap de Planes antes de llegar a la Cala del Crit (que marca geográficamente la salida al mar del municipio de Mont-ras).
Esta cala de grava gruesa debe su impactante nombre a una cruda leyenda local de la época de la piratería sarracena. Cuenta la historia que unos piratas desembarcaron en la masía cercana y secuestraron a la hija del colono, al escapar en sus barcas, los gritos desesperados de la joven resonaron con tal fuerza por los acantilados que bautizaron este paraje para siempre. Más allá del mito, la cala destaca por un impresionante arco de roca natural de tonos rojizos que divide el arenal y que sirve de puerta de entrada hacia el territorio de Palafrugell.
Al llegar al imponente promontorio de Cap Roig, el Camí de Ronda litoral se interrumpe debido a los acantilados verticales y al recinto del famoso Jardín Botánico de Cap Roig. Para continuar, el sendero te obligará a subir hacia el interior por una pista forestal sombreada que bordea los jardines.
Tras este tramo de subida, el camino desciende bruscamente a través de unos túneles excavados en la propia roca viva hasta llegar a la Cala del Golfet. Es una playa de aspecto imponente, rodeada de paredes de roca rojiza y formaciones geológicas icónicas como la Roca Foradada.
El último kilómetro es un paseo cómodo y pavimentado que te lleva directo al núcleo urbano de Calella de Palafrugell. Entrarás a la localidad por el barrio marítimo, recorriendo sus emblemáticos porches arqueados frente al mar (conocidos como Les Voltes) y sus casitas blancas de pescadores. Es el broche de oro perfecto para sentarse en una terraza a disfrutar de un arroz marinero o un pescado fresco de la zona.
Al ser una ruta lineal, la opción más cómoda si no quieres deshacer los 11 kilómetros andando de vuelta es tomar un taxi en la parada central de Calella de Palafrugell para regresar a tu coche en Palamós o en el parking de la Platja de Castell. Durante los meses de verano, también operan líneas regulares de autobuses interurbanos (Sarfa) que conectan ambos municipios.
Albert, natural de Cap de Begur y nuestro experto local en la Costa Brava
Dirección Cala Estreta, Palamós, España
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