Lo que empezó hace años como el empeño de un grupo de apasionados locales por limpiar y recuperar los viejos caminos de herradura que unían nuestros pueblos, se ha convertido hoy en un referente mundial del Enduro y la bicicleta de montaña (BTT).
Ubicado en el corazón de la comarca de Sobrarbe, con Aínsa como gran epicentro, este centro de BTT es mucho más que un conjunto de tracks marcados en un GPS: es una inmersión absoluta por paisajes de badlands rojizos, bosques frondosos y crestas de roca a los pies de Monte Perdido y la Peña Montañesa. Si quieres venir a rodar aquí te dejo las claves para exprimir el territorio al máximo.


El verdadero secreto del éxito de Zona Zero es su autenticidad. Aquí no se han construido pistas artificiales de un bike park; los senderos sobre los que vas a rodar son los mismos que utilizaban nuestros abuelos para ir de un pueblo a otro, llevar al ganado a pastar o comerciar entre valles.
La variedad de terrenos en tan pocos kilómetros es sencillamente brutal:


Aunque la fama de Zona Zero viene dada por el Enduro técnico y exigente, hoy en día el centro ha evolucionado para acoger a todo tipo de ciclistas:
Zona Zero ha sido pionera en adaptar sus senderos para las bicis de pedaleo asistido. Gran parte de las rutas tradicionales cuentan con variantes señalizadas para e-bikes, permitiendo completar bucles de gran desnivel acumulado sin acabar exhausto en la primera subida.
Si prefieres rodar sin complicaciones técnicas, la comarca ofrece rutas de Gravel que transcurren por pistas forestales anchas y carreteras secundarias sin apenas tráfico, conectando pequeñas aldeas de montaña como Boltaña, Puyarruego o los accesos al Valle de Chistau.
En Sobrarbe, una jornada de bici no se da por terminada hasta que no se cumple la tradición del post-route. Tras completar el recorrido, el punto de reunión de todos los ciclistas es la Plaza Mayor de Aínsa.
Cruzar la puerta amurallada de la villa medieval en bici, aparcarla en los soportes que hay habilitados en las terrazas y pedirse una cerveza artesana bien fría es la mejor recompensa del día.
Para comer o cenar, no te compliques: busca una buena tabla de embutidos locales, unas chiretas o una ración de ternasco de Aragón a la brasa para recuperar todas las calorías quemadas en la montaña.
Aínsa, el pueblo medieval que te atrapará en el Pirineo Aragonés
Jara, natural de Panticosa y nuestra experta local en los Pirineos
Dirección Centro BTT Zona Zero Pirineos, Avenida Ordesa, Aínsa, España
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